Actualizado

Actualizado a las

Actualidad

Actualidad

Cabecera Actualidad Motormercado

MOTORMERCADO

El Rey Seat León

Sonaba la ‘Creedence Clearwater Revival’ en el equipo de audio mientras conducía por una divertida carretera, a buen ritmo pero sin exageraciones. Y de repente, me sorprendí a mí mismo con una sonrisa dibujada en mi rostro

Mario Herráez

Sonaba la ‘Creedence Clearwater Revival’ en el equipo de audio mientras conducía por una divertida carretera, a buen ritmo pero sin exageraciones. Y de repente, me sorprendí a mí mismo con una sonrisa dibujada en mi rostro. “¡Qué bien va este coche!”, pensé, para sentirme satisfecho a continuación porque, además, había sido fabricado en España…

Sí, el nuevo Seat León se produce bajo la tutela y con la tecnología del Grupo Volkswagen, pero se produce en Martorell, en una planta en este país del que parecen empeñados en hacernos creer que no puede salir nada bueno. Pues se equivocan. La tercera generación del compacto español es un grandísimo automóvil, tanto que es capaz de sacarle los colores a su primo, esa leyenda llamada Golf. Ahora sí que sí…

Para empezar, su diseño está mucho más logrado. Es algo más recogido de dimensiones, pero sobre todo sus líneas maestras resultan menos radicales, menos agresivas. No renuncia en absoluto a matices deportivos en esa carrocería de cinco puertas (vendrán más, como la de tres o la familiar), lo que ocurre es que el dinamismo se combina con una mayor elegancia y prestancia, muy en consonancia con los últimos aciertos de Seat.

La tendencia de mejora se aprecia igualmente en el interior. Pese a ser más pequeño no resulta menos capaz (gana en batalla), aunque lo que más sorprende al cruzar el umbral de las puertas es el ambiente de calidad general que se respira en este León. Los materiales utilizados son agradables y de buen tacto, además de estar ensamblados con el esmero que llega desde Alemania. Y en cuanto al equipamiento, la versión superior Style que utilizamos para nuestra prueba disponía de una dotación sorprendente. Los compactos, modelos en torno a los 20.000 euros como éste, tienen hoy detalles que hasta hace muy poco eran exclusivos de cochazos.

Pero no acaba aquí la cosa, todavía hay más y mejor. Porque si en parado el León ya nos lleva a la admiración, en marcha el nuevo chasis, la puesta a punto de las suspensiones y el tacto de la dirección no invitarán a más y más exclamaciones de satisfacción. Pisa con garbo, sin extraños y sigue con fidelidad las indicaciones del conductor, aunque huyendo también de extremismos que comprometan el confort o la facilidad de manejo.

En cuanto al motor, el turbo de inyección directa de gasolina y 1,4 litros cumple sobradamente en cuanto a prestaciones, lo que no signifi ca que comprometa en absoluto los consumos
Estadísticas AS.com